¡Terremotos a la carta! Me lo pido

25 de febrero de 2015

¿Terremotos? Dale tiempo al tiempo, y verás cómo el tiempo te devuelve verdades como puños. El calendario del fracking va pasando páginas y ya nadie cree el cuento original. La historia del fracking es la historia de la ceguera, porque no hay más ciego que el que solo ve dinero.

Desde que este método de extracción empezó su propaganda, la única verdad que se ha mantenido es que las empresas de hidrocarburos ganan, y los vecinos permisivos reciben sus pequeñas migajas como compensación al desastre. El resto son pérdidas y mentiras: No causa daños medioambientales, no contamina el agua, no causa terremotos… Cada uno de estos noes es un rotundo SÍ. El fracking contamina acuíferos y provoca seísmos.

¿Cómo funciona el fracking, en qué consiste?

Es un método de extracción diseñado para capturar recursos “ocultos”. Cada vez es más complicado encontrar bolsas de gas y petróleo, pero aún quedan restos diseminados por el subsuelo a gran profundidad. De forma somera, el fracking consiste en “empujar” a dos mil metros de profundidad con potentes chorros de agua, sal y químicos, hasta que las rocas se fracturan y el valioso contenido sube a la superficie.

¡Programemos un terremoto!

La potencia de la inyección es tal que en algunas zonas de Estados Unidos se han llegado a reportar hasta once micro-seísmos en menos de un mes, todos causados directamente por el método de extracción. Los químicos inyectados no desaparecen, por supuesto; contaminan la tierra, los acuíferos y suben hacia la superficie.

Así, este experimento con cobayas humanas logra maravillas de la ciencia, como que a través del grifo salga suficiente gas para poder encender fuego (¡!); además, los pequeños terremotos en una zona con actividad sísmica multiplican las probabilidades de sufrir un temblor a gran escala. Recordemos a Castor en Amposta. Tuvieron que abandonar después de 1.000 seísmos, cuando alcanzaron el 4,2 en la escala Richter y la población amenazaba con pedir el cuello de Florentino “mis negocios” Pérez.

Tras el último terremoto con epicentro en Ossa de Montiel, Albacete, Equo ha solicitado la paralización del fracking antes que comience. En una zona activa, y con un cementerio nuclear a cien kilómetros, parecería lo lógico ante de darle tiempo al tiempo y tener que tragarnos, otra vez, verdades como puños.

Vídeo: Maravilla. ¡El fracking unifica la factura de gas y agua!